Juntar a todos los amigos, para pasar un par de ratos agradable, bañados en alcohol y comida, charlar sobre los viejos tiempos, y hacerse innumerables promesas, es una tarea compleja pero realmente divertida.
Hemos bebido para despedirnos, hemos comido para despedirnos, nos hemos abrazado varias veces y alguna que otra lagrimilla ha tenido intención de hacer acto de presencia.
Como realmente era complejo el ponerse de acuerdo, con tanta gente que quería mostrarnos su cariño antes de marchar, decidimos estar disponibles en varios días. Cena, cena con copas, o sólo quedar para emborracharse hasta el amanecer. Qué más daba, si la intención era verse y establecer un punto y aparte (lo de despedirse no me entusiasma, aunque lo haya elegido como título de este post).
Fruto de ello juntamos unas cuantas fotos, que nos servirán para recordar a todos nuestros amigos de allá y a hacer todo lo posible para visitarlos a menudo (esto es una firme promesa).
Nada más decir que, para todos, besos y abrazos desde acá. Fueron buenos momentos para cerrar una etapa, y conservaré los regalos con cariño y buen uso (sobre todo el reloj. Me encantó!!!).
Besos y abrazos a repartir en cantidades industriales.


No hay comentarios:
Publicar un comentario