martes, 13 de julio de 2010

Buenas noticias

Pues sí, señoritas y caballeros. Después de casi dos semanas completas en el hospital, Lucy ya está en casa. De hecho lo está desde el pasado viernes. Y como se puede apreciar, por la foto siguiente, parece mentira que haya pasado tantos días postrada en la cama de un hospital, verdad?
Esta imagen fue tomada cuando salíamos al Club España, el pasado domingo, a disfrutar entre españoles el flamante triunfo de La Roja. Verdad que está guapa mi novia? Si es que tengo una novia que no me la merezco :-)
Un abrazo.
McKarra.

miércoles, 7 de julio de 2010

Yo soy español, español, español...

Vaya, vaya! Lo que son las cosas, verdad. Resulta muy curioso cómo se sienten los éxitos de tu país desde la distancia.Una España por la que hemos sufrido, por la que hemos dicho "otra vez será", a la que hemos excusado culpando a la mala suerte. Un país en el que el fútbol de selecciones pasaba a un tercer o cuarto plano, pues teníamos el corazón demasiado golpeado por una derrota tras otra. Y un país en el que, desde hace ya unos cuantos años, hemos asistido a un espectacular crecimiento en lo deportivo.
Y, obviamente, no resulta fruto de la casualidad, pues desde 2008 España está demostrando tener un nivel, en lo futbolístico, que pocos países pueden alcanzar. Pese a éste reciente y espectacular bagaje, tras ganar la Eurocopa, después la decepción en la copa confederaciones parecía que el ánimo no estaba lo suficientemente encendido. Éramos favoritos, sí, pero con un halo de pesimismo, de que algo malo nos iba a suceder en este camino sudafricano.
En cambio, todo visto con el prisma de la distancia, tomaba un color diferente: en México, por ejemplo, se daba a España como una de las claras favoritas a ganar el mundial. Incluso parecía que, alcanzar algo menos que la semifinal sería un fracaso.
Pero ya estamos aquí. Pase lo que pase en la final, hemos llegado. Y de qué forma! Ganamos con "sencillez" al combinado que se había logrado erigir como máximo favorito, arrebatándonos con su buen fútbol un derecho ganado a pulso durante la Euro.
Comentaba yo hace unas horas, en estos interminables ratos de esperar por nada en el hospital, que los éxitos deportivos, de tanto calado, de la patria de uno saben mucho mejor cuando te encuentras lejos de ella. Son horas en las que busco con avidez, a través de varias Webs, información, declaraciones, imágenes de cómo se celebra este triunfo por las calles españolas. Y, pese a no dejar de sorprenderme lo que veo, pues da la sensación de que ya estamos celebrando el título, una dulce añoranza se aloja en lo más profundo de mi corazón. No puedo evitar esa morriña de no estar ahí, de no saltar con todos, de no tomar cervezas con los amigos, comentando cada uno de los instantes del partido. Les aseguro que intentar hacer lo mismo, con estos mis queridos mexicanos, no me sabe igual. Al fin y al cabo no es su selección, no es su país el que consigue el triunfo. Y pese a las múltiples felicitaciones, siento que hay un velo de distancia normal y comprensible.
Y poco más por hoy. Se apagan las últimas luces del día, mientras mi cabeza se llena de imágenes del color de la resaca en España, quien apenas comienza a desperezarse, entre el buen sabor del triunfo y la boca pastosa por todas las cañitas que se engulleron para celebrarlo.
En cualquier caso, sigo los acontecimientos con el placer de saber que, muy pronto, volveré a pisar esas calles. Las calles de mi querida España, que tanto se echa de menos.
McKarra.

domingo, 4 de julio de 2010

Comparativa Hospital Ángeles vs. Médica Sur (DF)

Hoy he tenido la enorme y nada despreciable oportunidad de visitar el Hospital Médica Sur del Distrito Federal. Y teniendo en cuenta que a Lucy la operaron el lunes pasado en el Hospital Ángeles del Pedregal, muy cercano al primero, me siento capacitado para establecer una razonable comparativa entre ambas instituciones.
Mis precedentes con ambos lugares son escasos, afortunadamente. Así que tal comparativa solo se justifica por la necesidad de gastar algo de mi tiempo y ocupar un poco más de espacio en mi flamantemente estrenado perfil de Facebook.
Hospital Ángeles del Pedregal
Sinceramente me pareció viejo, con algunas lamentables faltas para su supuesta categoría y con un servicio realmente pésimo que se acentúa por las noches. Esperar por una enfermera, que haya sido llamada, lo cual deben pensar que los enfermos ó acompañantes hacemos para combatir el aburrimiento, se convierte en toda una odisea.
Cómo tienen la desfachatez de disminuir tanto la calidad de un lugar así, cuando se vanaglorian de ser uno de los mejores centros médicos del país (risa incontenible al escucharlo) y te cobran (en la misma puerta de admisión) un importante depósito de $27,000 pesos (unos 1.600€) para empezar a atenderte...
Realmente es un lugar poco recomendable, sobre todo cuando tu enfermo es una persona que requiere de ciertas atenciones con relativa urgencia (por ejemplo, que le acompañe una enfermera al baño).
En fin, si tuviera que calificar este hospital del 1 al 10, le pondría únicamente un 5 "pelao". Y esto partiendo de que la nota la suben ciertos elementos del personal del centro, quienes sí estuvieron muy por encima de la media.
Hospital Médica Sur
Yo siempre, desconocedor aún de muchas situaciones que acaecen en este país, había tenido la impresión de que esta institución médica merecía bastante más reconocimiento, del otorgado por parte de mi familia política de este lado del Atlántico.
Incluso por otros ajenos, había escuchado frases del tipo "es para gente más humilde...", lo cual (a parte de parecerme un comentario inconcebiblemente clasista) me parecía muy extraño, pues estos ojitos míos veían deambular BMWs ó AUDIs con bastante frecuencia.
El caso es que quizá, todos esos comentarios, me habían influido negativamente, aún cuando mi única experiencia previa (noviembre 2.009) había sido bastante satisfactoria.
De vuelta por estas tierras médicas, hoy mismo mientras me apetece escribir este tema, ha terminado por quitar de mis ojos un velo que sensiblemente estaba restando mi ojo clínico (nunca mejor dicho...).
En definitiva, recomiendo ampliamente Médica Sur, por encima del Ángeles del Pedregal. Y esto aún cuando la enfermera de noche, que ha pasado ha tomar los signos de Lucy, ha escrito en la pizarra de la habitación su nombre: DAYANA... Realmente inquietante, no?
Un abrazo.
McKarra.

Desde el potro de tortura

Escribo de nuevo unas palabras, a mi distinguida y escasa clientela, desde el potro de tortura que supone la cama-acompañante del hospital.
Sí, otra vez encerrado entre cuatro asépticas paredes, postrado sobre el camastro que improvisan para que, generalmente un familiar, se sienta moralmente un poco mejor sufriendo la noche al lado del enfermito de turno.
Pero que esto no parezca más allá de una insignificante queja, pues gustoso pasaría el tiempo que fuera necesario al lado de Lucy. Cuan cierto es que alejarse en demasía de ella, cuando su dolencia la lleva a pasar la noche bajo la atenta mirada de los doctores, genera en mí un vacío insufrible por el cual no quiero pasar.
Así que sin más preámbulos, narraré brevemente qué nos ha traído, una vez más, al hospital.
Quizá podríamos decir que el exceso de confianza y el consiguiente exceso alimenticio posterior, nos ha conducido irremisiblemente hasta aquí. Apenas un día y medio después de su alta, una especie de atracón culinario, compuesto principalmente por "saludable" comida china, ha degenerado en que, el domingo siguiente, acabemos en urgencias por culpa de un empacho.
"Por un empacho a urgencias?", podrán pensar. Pero el hecho de que haya sido operada, recientemente, del intestino, hace que cualquier precaución sea poca. Además, empezaba a tener un principio de deshidratación, debido a la excasa ingesta de líquidos, dado que todos ellos eran expulsados de su cuerpo, de forma poco ortodoxa, pocos instantes después de ser injeridos.
El caso es que aquí estamos, ella ya estabilizada y descansado en la cama, mientras un servidor trata de relatar asuntos varios en esta poco ubicada página.
Poco más por el momento. Solo mandar un abrazo a todos los que se preocupan por Lucy, estén donde estén, deseándoles lo mejor para los días venideros.
McKarra.