viernes, 25 de septiembre de 2009

Despedida

Sí, queridos seguidores, este Post trata sobre una despedida. Quizá para algunos pueda ser un tanto triste, pero siempre otros la verán como un momento feliz. Y es que siempre hay dos formas de ver un acontecimiento, verdad?
Pero me veo en la necesidad de narrar este hecho, siempre tratando de que mi punto de vista sea objetivo y crítico, pues siento que es la mejor forma de contar las cosas.
Y es que esta despedida tuvo mucho más de sonrisas que de llanto. Y es que, esta despedida, tuvo más ingredientes de fiesta que de tristeza. Y es que, esta tradicional especie de ceremonia, junta por unos pocos días a un montón de gente (o gentuza, dependiendo de la hora...) con el ánimo henchido por la esperanza de las horas de diversión que restan por delante.
Y quizá ya sea momento de dejarse de preludios verbales, y hablar claro y conciso sobre lo que fue la (una de las) despedida (s) de Mani, el hermano de Lucy, que pronto contraerá feliz matrimonio con su novia de casi toda la vida útil: Michelle.
Y sí, una de las despedidas, de la que esperemos sean varias antes del día de la boda, tuvo lugar en Cuernavaca, una ciudad situada a menos de una hora del DF. Hermosa por cierto, tranquila por cierto, repleta de vegetación y buena gente por lo visto. Pero como no hemos venido a narrar un nuevo destino turístico mexicano, vamos al meollo de la cuestión: el fiestón!
El evento se celebró en la casa (casa? casota diría yo) en Cuernavaca de los primos de Mani: los Fernández Guerra Fletes. Cabe recordar, en este momento, que Mani se apellida Fernández Guerra. Este apunte será muy útil para el resto de la historia.
Bien, los Fletes. Suena como a secta, verdad? Pero es sorprendente lo parecidos que son todos entre ellos. Por cierto, cuando digo a todos me refiero a 6 tiarrones hermanos como 6 castillos.
Y venga ya la primera imagen:

Lo más sorprendente de todo es lo realmente intensos que son los Fletes: bebiendo, comiendo, hablando, jugando, etc. Realmente son tipos divertidos, me lo pasé realmente genial. Y me hicieron sentir como si los conociera de toda la vida (sólo tenía el gusto de conocer a Andrés, el primo Fletes que habita ahora en Londres y que nos ha visitado alguna vez en Madrid).
Un fin de semana estupendo que pasamos en aquel lugar. Fumando hasta que los pulmones se nos agotaron (50 cajetillas entre casi todos), bebiendo hasta el agua de la piscina, saliendo a algunos antros de mala muerte (no contaré muchos detalles a este respecto, pues los caballeros no tenemos memoria, jejeje) y riendo a mandíbula batiente casi a cada minuto.
Más imágenes:

Las caras de resaca, y las gafas de sol, corresponden al sábado en la mañana, tras la primera noche de la despedida. Menos mal que la piscina, y unas cuantas cervezas, acudieron en nuestro auxilio durante ese día y pudimos preparar cerebro y estómago para lo que sería la noche siguiente (la del sábado), ya con todos los Fletes prestos y dispuestos (la noche del viernes sólo habíamos estado 5 de todo el grupo).
Otro botón que hará las "delicias" del lector:

Pues poco más, señoritas y caballeros. Esta última foto fue el comienzo de una noche que sólo dejaría de nosotros un rastro de alcohol, los bolsillos vacíos, los pulmones llenos y un montón de risas y agradables recuerdos. Por cierto, el resto de las imágenes han sido censuradas, bien por su alto contenido de piel humana a la vista, o porque, simplemente, no son merecedoras de la observación de vuesas mercedes.
Espero que este Post sea de su agrado, y que pronto me hagan llegar cientos, que digo cientos, miles de comentarios sobre lo interesante de los relatos que aquí dejo para ustedes.
Por cierto, habrá más despedidas. Cuando? Espero que pronto y espero que, tan pronto como sucedan, venga yo a contárselas para su uso y disfrute.
Un abrazo desde el otro lado del mundo.
McKarra.

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