Con un recuerdo triste, queridos y añorados seguidores, es con el que hoy vuelvo a escribir. Y es que, mientras mi vida aquí transcurre entre una amalgama de sensaciones (pronto podré contar muchas cosas), inquietantes nuevas llegan desde más allá del océano.
Y no es que me haya sentado, en este cálida tarde de viernes, con el deseo de contar... más allá de lo contable... pues no serán estos dedos míos los que cuenten historias que otras bocas desean callar. Al contrario, mi prudencia me hará guardar un silencio sin precedentes en mi historia de Bocazas Oficial del Reino.
Pero, como de alguna extraña manera algo tengo que publicar aquí, lo haré con el sentimiento musical que se grabó en mi a lo largo de cientos de días en la Sala Canciller.
La historia del siguiente video cualquier la podría comprar para sí mismo, al menos muchas más personas de aquella, con nombre y apellidos específicos, a la que va dedicada durante el día (mañana-tarde-noche) de hoy.
No escribiré más palabras, dejemos que la música (gran canción, sí señor) inunde los sentidos, dejandolos embaucar por el torrente de voz, o ese solo de guitarra digno de los mejores virtuosos.
Con todos ustedes, "I Remember You" de Skid Row... espero que la disfruten.


Gracias Mckarra. He de reconcocer que tienes un gran sentido musical
ResponderEliminary por tus sabios consejos y palabras
Con mucho cariño