sábado, 20 de junio de 2009

El traslado

Trasladar 34 años de vida realmente no es algo sencillo. Tantas cosas acumuladas, tanta vida y tantos recuerdos guardados en cada una de ellas.
Ha sido un proceso complicado el preparar tanto equipaje, entablando la terrible decisión de qué tirar a la basura, qué conservar en España, o qué apretujar de cualquier forma en las maletas. Al final, la inestimable presencia de Lucy ha sido fundamental en todo el proceso. Pues, al hecho de preparar los "cientos" de maletones para el traslado, ha habido que sumar el recorrido cuasi interminable por todos los ministerios y demás organismos oficiales, en busca del papeleo necesario para hacer factible este proyecto.
Y cual ha sido el resultado? Pues como se puede apreciar en la siguiente imagen, la suma de maletas y sonrisas, a nuestra llegada a México, resume los meses de preparación y las 12 horas de vuelo:

Y realmente ha merecido la pena llegar aquí. Ah! por cierto, para los no iniciados, el señor que nos acompaña en la foto, es el padre de Lucía: don Manuel. Un tipo fantástico, que representa fielmente todo lo bueno de esta familia que me recibe con tanto cariño por estas tierras.
Y otro apunte. La montaña de maletas que se ve en la foto, mayoritariamente ocupadas por mis enseres, es sólo una parte de todo el equipaje que está en fase de traslado. La inestimable ayuda de nuestros amigos (gracias Álvaro, Chaga...), nos permitirá traer a México todo aquello que con tanto esfuerzo nos costó meter en las maletas.
En fin. Como decía al principio, el trasladar 34 años de vida, de un país a otro, es algo complejo, duro, pesado (de cojo...), pero ciertamente está siendo gratificante y muy muy divertido...
Ah! no puedo dejar de agradecer a todos aquellos que han cargado, amablemente, con aquellos enseres que acumulamos en casa. La mayoría de todos los que leen esto sabrán que tuvimos una "dura" pelea con el mundo, para vender todos los muebles y varios que acumulamos en nuestro piso de Madrid. Simplemente, gracias a todos: a Ernesto, a Lucía, a Julio, a Gema, a Alvaro, Borislav y Chaga, a Cristina, a Carlos, a Juan Carlos (mi chache) y Bea... y a tantos y tantos que, aunque fuera sólo por un instante, mostraron interés por todo aquello que poníamos en venta. Fue una experiencia divertida, aprendimos un montón del ser humano y la idea de hacer el blog resultó... cuando menos... interesante, no?

1 comentario:

  1. Ya veo que montón de maletas lleváis, es alucinante la de cosas que hay que llevar cuando uno se muda de es forma, jejejeje. Aunque te digo una cosa, más o menos es el equipaje que tenemos que llevar nosotros cuando salimos con la nena a cualquier sitio, jejejeje.

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